24.5.13

Roxana Morduchowicz: "Hace 5 años ningún adolescente hablaba de Facebook"

Por Andrés Hax 
Tecnología y Comunicación. 23/05/2013

Roxana Morduchowicz, especialista en jóvenes y consumo de tecnología, se asombra por la rapidez de los cambios mediáticos. Pero a la vez defiende a sus consumidores de los ataques, como aquella creencia de que leer en una pantalla es menos valioso que hacerlo en un libro.

 



Enlace al video



Roxana Morduchowicz, especialista en los jóvenes y su uso de las nuevas tecnologías, y profesora e investigadora universitaria en Comunicación, dirige el Programa Escuela y Medios en el Ministerio de Educación de la Argentina. Su último libro, Los adolescentes del siglo XXI, está basado en la Encuesta Nacional de Consumos Culturales Adolescentes. Lejos de tomar una actitud negativa acerca del reemplazo del libro por las pantallas, Morduchowicz demistifica muchas de las quejas de la generación que está criando a los nativos digitales. Por ejemplo, la que asegura que leen menos o que son menos sociables. Hablamos con ella hace unas semanas sobre este estudio. 
-¿Cual es el objetivo principal de este libro? 
-Este libro, Los adolescentes del siglo XXI, refleja los resultados de una encuesta nacional que hicimos sobre adolescentes entre 11 a 17 años en todo el país. Esto es el resultado de un estudio cuantitativo de 1500 adolescentes, aproximadamente, donde le preguntamos: qué ven, qué leen, qué escuchan, cómo usan Internet, cuánto ven de televisión, qué géneros les gustan, cuánto van al cine. Entonces este, concretamente, es un estudio, de casos que nos da una radiografía de quienes son los adolescentes hoy. 
-Y de las conclusiones de este estudio, ¿qué es lo que más le sorprendió? 
-Lo primero que me llamó la atención fueron los enormes cambios tecnológicos y mediáticos en la vida de los adolescentes en poco tiempo. Porque en la primera encuesta de consumo cultural, que fue hace cinco años –nada más que hace cinco años, que es muy poco tiempo– ningún adolescente argentino hablaba de Facebook. Hoy, el 90% de los chicos tienen un perfil en Facebook. Hace 5 años, veían películas en videocasetera. Hoy, ese es un equipamiento que desapareció. Hace 5 años, solo el 1% tenía iPod. Hoy, lo tiene la mayoría. Entonces, en muy poco tiempo, los adolescentes viven en un mundo muy diferente al que vivían no ya los adultos de hoy cuando eran adolescentes, sino hace 5 años atrás. 
-¿Cuál es la evaluación cualitativa que hace? ¿Qué significa todo esto? 
-El acceso a Internet ha cambiado la manera en cual los chicos se informan, la manera en la cual los chicos aprenden, la manera en que descubren y conocen. Ha cambiado el concepto de tiempo y espacio. Por momentos uno puede decir que es muy pronto para evaluar si es para mejor o para peor. Lo que si está claro es que hoy información es lo que abunda. La escuela ya no tiene el monopolio de la información que tenía siglos atrás. Hoy, los chicos se informan por múltiples lugares y soportes, especialmente a través de Internet. 
-¿Cómo funciona el acto de lectura dentro de este panorama? 
-Los chicos se consideran lectores. No es cierto que lean menos que los chicos de antes. Solo que lo hacen de otra manera, en otros soportes. Lo hacen básicamente en pantallas. Entonces, si los chicos se informan, aprenden, conocen y leen de una manera diferente. Pero esto no significa que sea menor a lo que hacíamos nosotros, los adultos de hoy, cuando éramos adolescentes. 
-¿Qué espera de los próximos cinco años? 
-Con el dinamismo de los cambios tecnológicos y mediáticos, está claro que este libro va ser un muy buen libro de historia para ver cómo cinco años atrás eran los adolescentes. Del mismo modo que mi anterior libro, que reflejó la primera encuesta, me permite decir hoy que hace cinco años los chicos no hablaban de las redes sociales y hoy sí; que hace cinco años veían sus películas en videocaseteras y hoy ese equipamiento se desapareció… Lo que nos permite este tipo de libros es poder comparar y ver la evolución de los cambios que, fundamentalmente, son muy dinámicos y muy rápidos. 
-¿Cuán globalizado es el comportamiento de los adolescentes? ¿Cuánto se parece el argentino a los adolescentes del resto del mundo, en cuanto este tema? 
-El adolescente de los grandes centros urbanos, Buenos Aires, Rosario, Mendoza, Córdoba –cualquier capital de provincia–, tiene mucho que ver con el adolescente de París, de San Pablo, de Londres o de Santiago de Chile. Están hermanados por los consumos culturales. El acceso a la tecnología y la manera en que la usan son muy similares en distintos lugares. Quizás ese chico de la gran ciudad –cualquiera sea de la Argentina– tiene más que ver con el chico de Paris o San Pablo, que con un chico de un entorno rural de la propia Argentina. Porque lo que los hermana, lo que los unifica es este uso de Internet, este uso de pantallas que cada vez es más acentuado. 
-¿Existen bruscas brechas generacionales dentro de los jóvenes mismos? 
-Las mayores brechas no son de edad –exceptuando por la música. La música es el consumo cultural que marca el paso de la infancia a la adolescencia. El chico escucha poca música, el adolescente escucha mucha música. Pero las brechas más fuertes son siempre socioeconómicas. Cuánto acceso tienen en la casa a Internet a tecnologías, a pantallas. Esto es una gran brecha que en los países latinoamericanos tenemos que saldar. De a poco, se están haciendo, pero tenemos que tratar que esa brecha no exista más. 
Fuente

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...